Castilla-La Mancha con 79.226 kilómetros cuadrados ocupa la práctica totalidad de la Submeseta Sur peninsular. En este inmenso territorio se distinguen tres tipos de relieves; Las llanuras como La Mancha, La Meseta Toledana y la Sagra; las zonas serranas, como las sierras de Guadalajara, las Parameras de Molina de Aragón, la serranía de Cuenca, las sierras de Alcaraz y Segura, Sierra Morena y valle de Alcudia y los Montes de Toledo, y las zonas de transición, la Alcarría, la Manchuela, el corredor de Almansa, el Campo de Hellín, el campo de Montiel y el de Calatrava. Es atravesada hacia la vertiente Atlántica por el Tajo y el Guadiana y hacia la mediterránea por el Júcar y el Segura. Está Comunidad Autónoma pertenece a los dominios climáticos mediterráneos, aunque con rasgos de continentalidad, pues sus inviernos son rigurosos, veranos cálidos, irregularidad en las precipitaciones, fuertes oscilaciones térmicas y notable aridez, pertenece a la llamada España Seca.